¿Existe el amor a primera vista… sin haberse visto antes?
Génesis 24 es el capítulo más romántico del Antiguo Testamento. Abraham está a punto de morir y no quiere que su hijo Isaac se case con una cananea. La solución: enviar a su criado de confianza a buscar una chica de su tierra natal.
La Señal del Pozo El criado pidió una señal divina: «La mujer que me dé de beber a mí y a mis camellos, esa será». Y apareció Rebeca. No solo era guapa, era valiente y trabajadora (¡dar de beber a 10 camellos no es broma!).
El «Sí, quiero» más valiente Cuando le preguntaron si quería irse con un desconocido a tierra extraña, ella no dudó: «Sí, iré».
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GÉNESIS 24: Amor, Fe y Camellos (La Historia de Isaac y Rebeca)